DISFUNCION ERECTIL Y PENEANA



Es la fase del ciclo de la respuesta sexual en la que comienza una serie de cambios a nivel fisiológico y la generación de una reacción bioquímica que parte del cerebro y desencadena en los genitales, canalizado por varios sistemas del organismo y facilitado por varios importantes neurotransmisores. El principal elemento de esta fase es LA ERECCIÓN DEL PENE. Con el cual aumenta el flujo sanguíneo dentro de las estructuras cavernosas con el consabido aumento de tamaño, y aumento de la rigidez peneana (niveles de erección). La erección peneana vendrá acompañada de una lubricación genital excitatoria o líquido preseminal en niveles más o menos perceptibles, y otros cambios anatómicos que incluyen, alisamiento del escroto y una elevación de los testículos, pudiendo haber erección de los pezones. Durante la fase de excitación, el pene pasa de flacidez a un estado de fuerte tumescencia.

Durante la excitación, se produce una serie de fenómenos como el aumento del flujo sanguíneo en los cuerpos cavernosos del pene, produciendo también una máxima tensión cerrando las venas que irrigan al pene, de forma que la sangre no se escape de Vuelta al cuerpo. Una vez que se produce la eyaculación, el proceso venoclusivo se detiene y la sangre regresa del pene al cuerpo, produciéndose la destumefacción del pene y retornando al estado de flacidez.

Existen múltiples causas que impiden que este fenómeno de irrigación se produzca, desde causas emocionales y psicológicas como ansiedad, estrés, depresión o problemas de pareja; causas relacionadas con la presencia de enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión, hormonales u otras relacionadas; causas que provienen de la intervención médica como prostatectomías o tratamientos para el cáncer hasta causas fisiológicas que pueden ser congénitas o no, como problemas vasculares o arteriales.

Cuando alguna de estas causas está presente, se puede producir la inhabilidad o alteración en el proceso de erección, que se conoce como disfunción eréctil DE. Hay diferentes niveles de Disfunción Eréctil, algunos de los cuales pueden ser tratados con terapia o tratamientos médicos convencionales. No obstante, en algunos casos, la disfunción eréctil llega a un nivel en el cual, se hace imposible obtener erección, aún con manipulación o estímulo artificial. En estos casos, la vía para recuperar la erección consiste en una cirugía de implante de prótesis peneana.

En este caso, el médico especialista evalúa la situación y decide con el paciente cuál es la mejor alternativa de prótesis que le permitirá recuperar la erección y una vida sexual completa y satisfactoria.